La Gente ha tenido que salir a la calle contra el Asco Moral Del PLD

La corrupción va mucho más allá de Odebrech, esta se extiende y se ramifica en todo el sistema vigente de poderes, en particular en el poder judicial, que es el encargado de establecer los controles y garantizar el Estado de derecho.

Es nuestra sociedad, la democracia y sus gentes las que están siendo corrompidas por este flagelo, en la que el Partido de la Liberación Dominicana (PLD), la ha hecho suya para la sustentación del poder y dominio del colectivo dominicano.

La corrupción se ha infiltrado en todos los estamentos de la sociedad, haciendo disfuncionales las instituciones y convirtiendo a los ciudadanos en entes parasitarios en las búsquedas de riquezas y de la propia impunidad.

La sociedad dominicana se ha convertido en una sociedad cómplice, donde los partidos políticos opositores tradicionales, se han convertidos en sostenedores de un sistema corrupto, que requiere de ruptura para que pueda existir un verdadero Estado de derecho en la Republica Dominicana.

La corrupción es algo tan generalizado, que el propio sistema judicial, que debiera establecer el control y la lucha contra la impunidad no está nada limpio y donde la oposición política exhibe prácticas políticas, que no apuntan al cambio y saneamiento de ese poder, sino hacer más de lo mismo.

La falta de credibilidad de la oposición por parte de la ciudadanía y su débil papel opositor, hace que el pueblo no manifieste confianza y se refugie en el pesimismo y en la inercia política.

Ha tenido que despertar un sector de la clase media, como la marcha verde, quien ha tenido que jugar el rol de contrapoder y de oposición al gobierno del PLD, ante el mediocre desempeño de los partidos tradicionales, en su lucha contra la corrupción y la impunidad y de hecho en su oposición política al gobierno.

Sabemos que todo no está bien en el país, por más que hablen las bocinas comunicacionales, de que el presidente Danilo consta de una simpatía de un 62% y de una economía boyante, la corrupción ha acabado de desmentir eso, con el caso de Odebrech y ha venido a revelar que la corrupción ha conllevado a aumentar el riesgo de destrucción del Estado de derechos, la base de todo el sistema democrático y el propio bienestar de la gente.

La corrupción en nuestro país esta tan arraigada en el Estado y en el partido de gobierno, que es el asco moral es tan grande, que la ciudadanía ha tenido que salir a la calle a protestar contra esa vergüenza nacional, como es la corrupción e impunidad que propicia el PLD y su presidente Danilo Medina.

La gente seguirá en la calle reclamando la lucha contra la impunidad y la corrupción, pero ya no será meramente contra Odebrech, pues ´´el sistema no puede combatir la corrupción porque la corrupción es el sistema´´.

La marcha verde sigue y seguirá como estandarte de la lucha democrática del pueblo dominicano.

Por: Juan Payero Brisso
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