Reuniones secretas para fijar precios: el escándalo que salpica a los grandes fabricantes de automóviles alemanes

Los grandes fabricantes de automóviles alemanes se han visto señalados por un nuevo escándalo. De acuerdo a las informaciones publicadas por Der Spiegel BMW, Daimler, Volkswagen, Porsche y Audi habrían acordado la creación de una serie de comités secretos industriales a través de los que poder fijar unos precios de los sistemas de tratamiento de las emisiones.

Una información que se ha hecho pública a través de una carta recibida por las autoridades de competencia alemanas. Tal y como recogen desde El Periódico y, haciéndose eco de la citada misiva, unos 200 empleados de las mencionadas compañías habrían mantenido reuniones a través de 60 comités industriales.

El objetivo de estos era la discusión de temas como los sistemas utilizados en el tratamiento de los gases de escape, los motores de gasolina y diésel y una serie de aspectos relativos a la maquinaria de los vehículos como el precio de las piezas o la elección de los proveedores para la fabricación de los vehículos.

Volkswagen, centro de la polémica hace unos meses por el escándalo de sus motores, ha reconocido a través de una carta posibles prácticas que habrían actuado contra la ley de la competencia alemana.

Uno de los aspectos más llamativos de los recogidos en la carta de la que se hacen eco en Der Spiegel es que las compañías Daimler, BMW, Porsche, Audi y Volkswagen mantuvieron una serie de reuniones para tratar el tamaño de los depósitos con el objetivo de abordar la capacidad de estos para el tratamiento de los gases. Finalmente se optó por un depósito de pequeño tamaño.

“No comentamos especulaciones y suposiciones de hechos sobre la base de las informaciones de Der Spiegel”, respondía Matthias Müller, presidente de Volkswagen ante las preguntas sobre el nuevo escándalo.

La cabecera alemana que ha hecho público el escándalo señala que tanto Volkswagen como Daimler se habrían “autodenunciado” ante las autoridades de competencia alemana con el objetivo de reducir la cuantía de las futuribles multas.

Una de las fechas clave de este nuevo escándalo que ha salpicado al sector automovilístico será el próximo 2 de agosto. Fecha en la que el Gobierno germano celebrará una cumbre sobre el diésel. La vista está puesta en poder seguir ofreciendo a los clientes garantías de que podrán continuar conduciendo coches diésel ante las amenazas de su posible prohibición por sus efectos contaminantes.
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