El huracán Irma y los medios de comunicación

La Oficina Nacional de Meteorología de la Republica Dominicana, emitió un comunicado sobre la evolución del huracán Irma, que pasó a la categoría 5, convirtiéndose en una amenaza para el país y en particular para 8 provincias que conforman la región norte.

La provincia de Puerto Plata, es una de esas provincias que está bajo la amenaza de dicho fenómeno meteorológico, en estas primeras 48 horas.

El año pasado Puerto Plata, tuvo una amarga experiencia con la presencia de fuertes aguaceros por varias semanas, que conllevo a grandes inundaciones y desastres y estados de emergencias en diferentes y zonas de riesgos.

Esta situación dejo unas series de lecciones, pocas aprendidas por nuestras autoridades locales, pero sobre todo desde los medios de comunicación, desde sus diferentes programas abordaron la tragedia y desastres provocados por las inundaciones, con la ausencia de contenidos certeros, de carácter científico acerca de este tipo de fenómeno natural.

El proceso comunicativo llevado a cabo por comunicadores y periodistas para ese entonces se manifestó más en el sensacionalismo, la morbosidad sobre las víctimas, el protagonismo del periodista sobre la noticia, privilegiando mas a las autoridades, como al alcalde y el gobernador por encima de las víctimas, cuando estas últimas son las que deben recibir la orientación de prevención para el cumplimiento de los protocolos de emergencias sobre desastres.

Con la amenaza del huracán Irma, nos encontramos de nuevo con la piedra en el camino, un dia antes de la llegada de este fenómeno natura, es que las autoridades están tomando algunas medidas de lugar, donde la improvisación y la falta de planificación, constituye el norte de sus acciones.

Cuando un ciego se hace acompañar de otro ciego, los resultados serán que ambos chocaran con la misma piedra. Eso fue los que ocurrido el año pasado con los aguaceros e inundaciones ocurridos en los barrios de la ciudad, donde los comunicadores y periodistas, prefirieron acompañar con sus orientaciones la labor que hacia el alcalde Walter Musa y el gobernador Iván Rivera, en su labor clientelar de regalar colchones y comidas, que orientar y acompañar a las víctimas en la solución de fondo de su sufrimiento y tragedia.

Los medios de comunicación y en particular los comunicadores y periodistas son actores importantes en la atención y prevención frente a situaciones de emergencia y desastre, como es el caso en estos momentos de la amenaza del huracán Irma.

La mayoría de nuestros comunicadores y periodistas en Puerto Plata, no están preparados para en cada momento comunicar y orientar sobre situaciones de desastres, emergencias o catástrofes.

Muchos de ellos, desconocen las zonas de riesgos de la ciudad, sus prioridades y los protocolos de emergencias y desastres que llevan a cabo nuestras autoridades para que la ciudadanía y los moradores de los barrios puedan cumplir en situaciones de riesgos y desastres.

Cada comunicador y periodista, quiere jugar un rol protagónico en momento de desastres naturales, cuando debe tener claro, que la comunicación es un poder y que su efectividad va a depender mucho del buen acompañamiento que realice con las autoridades en su labor preventiva.

Una comunicación exacta y oportuna, puede ayudar mucho a mitigar los efectos de los desastres y salvar vidas.

Cuando el comunicador o el periodista, están más preocupados en destacarse ellos o queriendo destacar más las labores de las autoridades, que las orientaciones preventivas que se den, los efectos serán peores.

Se va a cumplir un año de la tragedia producida en nuestros barrios por los grandes aguaceros e inundaciones y hasta el día de hoy, las autoridades locales ni los medios de comunicación, ni los comunicadores y periodistas han evaluado dicho acontecimiento, ni tampoco se han auto-evaluados en el rol, que jugaron para ese entonces, en tratar de mitigar los desastres y salvar las vidas de los pobres moradores de los barrios.

Las zonas de altos riegos, en la que se encuentran asentados grandes conglomerados, debido a que han formados barrios, sus moradores no han sido desplazados de esas zonas y no se le ha dado el seguimiento de lugar, que hoy nos encontramos en la misma situación que ayer o peor, en día de hoy.

Es necesario que el comunicador y el periodista conozcan la comunicación sobre desastres y emergencias, que es muy distinta, a la información noticiosa. Por eso se hace necesario preguntarse uno mismo si se está preparado para hacer la cobertura periodista sobre desastres y poseemos la información necesaria para poder informar con objetividad.

Aquí el rumor y las informaciones falsas no tienen cabidas. Hay que ir a la fuente y no traspasar informaciones de un periodista a otro, aquí es necesario involucrar la labor de los voceros de los organismos de socorro o las autoridades competentes o las propias víctimas para poder brindar una información correcta.

A la hora de cubrir noticias de desastres, debemos tener muy presente que en muchas ocasiones se produce cuadro trágico en una comunidad determinada, que puede impactar de maneras emocionales en muchos comunicadoras y periodistas, que cubren esas fuentes de noticias, hay que evitar que esas emociones sean transferidas como informaciones negativas a las víctimas, lo aconsejable es buscar apoyo con profesionales u otros colegas, que le este acompañando.

En la comunicación sobre desastres, hay que tener muy en cuenta de no transferir situaciones de dolor y sufrimiento, por el objetivo de la información u orientación es mitigar el miedo de la víctima frente a la situación de desastre o riesgo.

Debemos tener muy presente que para hacer una buena comunicación asertiva con la victima debemos ser lo más exacto y oportuno posible a la hora de comunicarnos sea por la televisión, la radio o las redes sociales.

Con la presencia y amenaza del huracán Irma, tenemos una importante para que a través de los medios comunicación, orientemos a las víctimas para mitigar los desastres y evitar los riesgos, pero para eso no podemos chocar de nuevo con la misma piedra, tratando de destacar los que hacen los políticos o funcionarios, cuando la función social de un comunicador o periodista es orientar a la comunidad para erradicar la cultura del miedo frente a los desastres naturales.
Por: Juan Francisco Payero
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