Según la Adess, la cantidad de subsidiados se ubicó en 986,997 para 2017, Estado destinó RD$14,602.7 MM a los subsidios sociales en 2016

“A mí me dan RD$825, pero eso solo da para un ‘chin’ de arroz, aceite y las cosas más necesarias. Eso deben aumentarlo un poco más porque en comida se gasta mucho”, considera Leydi Moreno, beneficiaria del programa “Comer es Primero”, de la Administradora de Subsidios Sociales (Adess).

Moreno, madre de seis hijos, dice que “como está esto ahora” gasta alrededor de RD$8,000 en comida. Además de este subsidio recibe RD$444 por “Bono Luz”, lo cual alcanza para pagar el total de la factura; y RD$228 de “Bonogas”, aunque tiene que completar con RD$300 para que le alcance para un mes.

En un período de cinco años, el Gobierno ha entregado a familias de escasos recursos más de RD$66,000 millones mediante los subsidios sociales. Se trata de ayudas para alimentos, incentivo a la asistencia estudiantil, alimentos a envejecientes, educación superior, suministro de gas propano y de electricidad.

De acuerdo a las estadísticas de la Adess, de 831,811 personas que en 2012 recibían algún tipo de subvención del Estado, la cantidad de subsidiados se ubicó en 983,227 para 2016, un aumento de 18.2% durante ese período.

Además, establece que el Estado pasó de otorgar RD$11,113.3 millones en subsidios en 2012 a RD$14,602.7 millones en 2016, significando un aumento de 31.4%.

Las cifras registran que dentro de las ayudas desde 2012 a 2016, “Comer es Primero” fue el subsidio con mayor preponderancia, con 3.5 millones de beneficiarios (RD$32,692 millones en monto otorgado).

El Bonogas Hogar, con 4.3 millones de beneficiarios (unos RD$11,370 millones) fue el segundo más favorecido; seguido por el Bono Luz, con 2.5 millones de beneficiarios registrados, para un monto de RD$10,733 millones a diciembre de 2016.

El monto total de los subsidios en junio de este 2017 ascendió a RD$7,058 millones, dividido entre 986,997 beneficiados a través de diez programas de asistencia social.
Aumento

Keira Tejada cuenta que tiene un año recibiendo la ayuda de comida y gas, y que fue hace tres meses que le aumentaron “alguito” a la comida. “Antes me daban RD$825 y ahora son RD$1,000, pero eso se va en 15 libras de arroz y un galón de aceite”.

Tejada resalta que aunque siempre recibe la ayuda en la misma fecha (la comida los días 13 de cada mes y el gas los días 25) y los requisitos fueron mínimos, tardó más de dos años en conseguir la “Tarjeta Solidaridad”.

Considera que el Estado debería aumentar el subsidio por comida porque “en una casa de familia se va un dineral”. Estima que consumen RD$7,000 al mes, a parte de la ayuda gubernamental.
Otra de las beneficiarias es Catalina Severino, quien pondera que por su avanzada edad debería recibir más apoyo, y aunque ha solicitado la ayuda para comprar medicamentos, nunca la ha recibido.

Según las estadísticas, de los diez programas de asistencia, el “Suplemento Medicamentos a Envejecientes” solo registra ayuda en 2008, con 50,672 beneficiarios, unos RD$58.1 millones.

Los dominicanos que tienen el Bonoluz gastan más en el pago de los servicios de telecomunicaciones que en electricidad, según el estudio “Determinantes del gasto y demanda de servicios finales de telecomunicaciones en hogares de República Dominicana”.

El estudio realizado por los institutos Dominicano de las Telecomunicaciones (Indotel) y Tecnológico de Santo Domingo (Intec), establece que el gasto promedio nacional mensual de todos los hogares encuestados es de RD$1,158.40 en telecomunicaciones y el monto promedio en electricidad oscila entre RD$1,144.70 y RD$467.10, dependiendo de la región de desarrollo donde esté ubicado.

Desde 2012 a 2016, “Comer es Primero” fue el subsidio con mayor preponderancia, con 3.5 millones de beneficiarios.

Además, muestra que en la región Ozama, los hogares con Bono Luz pagan alrededor de RD$700 en electricidad y unos RD$1,100 por el servicio de las telecomunicaciones.

“En las regiones Cibao Noroeste (70.43%) y Cibao Norte (63.80%) es donde el gasto en electricidad representa mayor porcentaje del gasto en telecomunicaciones”, según el estudio.
Controles

Pedro Pérez, dueño del Mercadito Pérez, ubicado en el barrio Manganagua del Distrito Nacional, dice que tiene dos años operando como suplidor para clientes con la tarjeta Solidaridad y que en una ocasión fue multado con dos meses de cancelación del sistema. “Me multaron el colmado por permitir que un cliente pasara la tarjeta sin tener la cédula del dueño”, dice.

“Tengo seis años con este negocio por lo cual conozco a todo el que viene, pero esa vez me hicieron una mala jugada porque no sabía que supervisores nos iban a visitar ese día”, dice.

Pérez explica que después de ofrecer el servicio de la tarjeta del Estado, su negocio tuvo un aumento en la clientela, al pasar de atender de 80 a 200 todos los días. “Esto me ha representado ganancias porque es mejor vender la mercancía a corto plazo a que se quede en inventario por muchos días”.

Pondera que un aspecto positivo es que ha adquirido un mayor nivel de organización administrativa, además de que sus ventas crecen con un activo que les permite expandirse, emplear a más personal y pagar menos energía eléctrica porque ya los productos no se tienen que conservar refrigerados por tanto tiempo.

El servicio ayuda a la permanencia de los comercios, pues al ser usados como intermediarios del Gobierno, se mantienen operando y con menos posibilidades de terminar en quiebra y cierre.

Pérez entiende que el 2% que le cobran por cada transacción realizada es el único factor negativo, aunque asegura es mayor el beneficio que la pérdida.
Requisitos

La Adess, entidad adscrita al Gabinete de Coordinación de Políticas Sociales, establece dos condiciones para que el beneficiario pueda recibir la ayuda, principalmente en los programas de salud y educación.

El programa más conocido es Comer es Primero, el cual aumentó la ayuda económica mensual de RD$825 a RD$1,000 según el sondeo realizado por elDinero, aunque no a todos los beneficiarios se le está aplicando el aumento.

Otros subsidios condicionados son: Incentivo a la Asistencia Escolar, una ayuda de RD$150 pagada cada dos meses durante el período de clases; Bono Escolar Estudiando Progreso, incentivo de RD$500 por cada joven de hasta 21 años que curse el primero o segundo del bachillerato; los estudiantes que cursen el tercero o cuarto de bachillerato reciben RD$750, y RD$1,000 por los que están en estos últimos cursos en la modalidad técnico profesional.

Asimismo, Incentivo a la Educación Superior, incentivo de RD$500 a estudiantes universitarios; Bonogas Chofer, el cual consiste en una ayuda de RD$3,420 a choferes para la compra del gas licuado de petróleo. Mediante el programa de Incentivo a la Policía Preventiva, los policías que prestan servicios de vigilancia en las calles reciben una subvención de RD$928.
Subsidios no condicionados

Los programas que están dirigidos a personas de escasos recursos, pero que no necesitan cumplir ciertas condiciones para recibirlos son: Protección a la Vejez en Pobreza Extrema, a través del cual las familias con adultos mayores que no reciben pensión ni se encuentran trabajando reciben RD$400.

Otros no condicionados son el Bonogas, una ayuda de RD$228.00 y Bonoluz, subvención orientada a auxiliar el pago del servicio eléctrico. Este rango de ayuda social se encuentra entre los RD$4.44 a RD$444.00 mensuales.
Tarjeta de subsidios

Las tarjetas agrupan dos categorías de subsidios que habilitan al beneficiario para recibir la ayuda. En la actualidad hay dos tarjetas: Progresando con Solidaridad e Incentivos Especiales, a través de ellas se ejecutan los diez programas de subsidios sociales.


Estas tarjetas electrónicas de débito son intransferibles y permiten realizar consumos en los lugares debidamente identificados como comercios adheridos a la Red de Abastecimiento Social (RAS). También son capaces de manejar múltiples subsidios al mismo tiempo, pues están concebidas como un medio para la transferencia transparente de otros subsidios sociales.

Fuente: El dinero.com.do
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