En la era del conocimiento: convencer es más fácil, mentir es más difícil

Por: Ángel Artiles Diaz

Hay personas que les gusta ir a la ciudad de Las Vegas, Nevada, a saciar toda laya de bajos instintos y a gastar dinero sin control y, cuando terminan su lúdica jornada dicen: ‘Lo que hace en Las Vegas, en Las Vegas se queda’.

Por analogía, parafraseando la expresión, ahora comúnmente se dice: ‘Lo que se dice en las redes, en las redes se queda’. Así nomás. Nada de lo que se diga en las redes desaparece, se queda para siempre. Alguien, de algún modo lo encuentra y si eres político, alguien lo guarda. Y cuando menos lo esperas: lo sacan. Así de burdo, lo sacan y se lo estrujan en la cara al que niega haberlo dicho.

Vivimos en la inevitable ‘sociedad de la información’, información herida de gravemente por la daga de la opinión, pero información en definitiva. De una manera u otra.

Estamos inmersos en una vorágine de cambios y transformaciones técnicas. Cambios sociales y económicos que representan una corriente torrencial de transición hacia una nueva sociedad: 

‘La sociedad de la información’, la del nuevo orden social, la sociedad del conocimiento, la sociedad pos-industrial, la sociedad en red, términos que coinciden en la descripción de una nueva forma de organización social en contraste con el modelo jurásico del que algunos insisten en preservar contraponiendo la torpeza a esta novedosa forma de pensar y transmitir el conocimiento y la información inmediata falsa o verdadera, cruda o elaborada. La información a la que todos tenemos acceso y potestad de contestar.

La actividad política es la más favorecida en la era del conocimiento. Convencer es más fácil, mentir es más difícil. 

Los actores políticos deben actualizarse o desaparecer del escenario.

La democracia, gracias a las redes sociales, cada día se hace más participativa y los jurásicos que aspiran a representarnos y a trazarnos rutas; a adormecernos con viejas mañas e hipnotizarnos como serpientes cascabeles sordas y borrachas, deben saber de una santa vez, que tienen que andar de puntillas, pisar fino y decir la verdad.

Gracias a la tecnología vivimos en la sociedad de la información y la democracia –oídlo bien- la democracia es cada vez menos representativa y más participativa.

No hay comentarios

Con la tecnología de Blogger.