Con llantos y pasión, miles de argentinos despiden a Maradona

BUENOS AIRES, 26 nov (Reuters) - Una multitud de hinchas y de personalidades del deporte y la política desfilaron el jueves por la Casa Rosada de Argentina para despedir al ícono del fútbol Diego Armando Maradona, quien falleció a los 60 años por una insuficiencia cardíaca.

La muerte de uno de los mejores y más carismáticos futbolistas de la historia, ocurrida miércoles en su casa de los suburbios de Buenos Aires, disparó hondas reacciones y homenajes en todo el mundo, incluyendo a mandatarios y al Papa Francisco.

“Maradona es lo más grande que me pasó en la vida. Lo quiero tanto como a mi papá y es como que se murió mi viejo (padre)”, dijo con lágrimas en los ojos Cristian Montelli, un empleado de 22 años que tenía un tatuaje de la cara de Maradona en una pierna.

El cuerpo del ícono fue trasladado por la tarde del jueves a un cementerio de Bella Vista, en los suburbios de Buenos Aires, en medio de miles de personas que, a pie y en otros vehículos, saludaban el paso del cortejo por la autopista.

No estaba claro aún el horario del funeral, luego de que el velatorio concluyera abruptamente debido a los incidentes que se produjeron cuando una fila de aficionados de más de dos kilómetros en el centro de Buenos Aires buscaba despedir a Maradona antes de que lo llevaran a su lugar de entierro.

Las fuerzas policiales dispararon balas de goma y gases lacrimógenos a la multitud en algunas de las principales avenidas de la ciudad, mientras que la casa de Gobierno se colmó de hinchas exaltados que llevaron a las autoridades a suspender el homenaje público por seguridad.

Algunos medios argentinos estimaron que hasta un millón de personas se había acercado a despedir a su ídolo a la Casa de Gobierno, pese a la pandemia del coronavirus.

El homenaje popular había comenzado el miércoles, cuando una muchedumbre colmó durante toda la noche la Plaza de Mayo, frente a la Casa Rosada, a la espera de darle su adiós a Maradona. Los estadios de fútbol encendieron sus luces a las 10 (el número que usaba Maradona) de la noche como tributo al “Pelusa”.

Cuando por la mañana se abrieron las puertas del palacio presidencial, ya había una larga cola esperando para ingresar a ver el féretro con los restos del astro, cubierto con una bandera de Argentina y una camiseta de la selección nacional con el número 10.

Familiares, futbolistas argentinos y excompañeros de la selección fueron algunos de los visitantes en medio de las restricciones por la pandemia que impidieron el arribo de personalidades desde otros países.

En Nápoles, una multitud de hinchas se reunió el jueves en el estadio del club Napoli para homenajear a quien alcanzó el estatus de dios en la ciudad italiana donde brilló en la década de 1980 y mostró buena parte de su fútbol más sublime.

EMOCIÓN

Muchos simpatizantes esbozaron unas tímidas palabras de despedida, gritaron o arrojaron flores. Otros simplemente lloraron en silencio.

“No se olviden nunca que Maradona luchó por los humildes, que cuando la gente no tenía para comer, él le daba alegría cuando mucha gente sufría”, dijo a Reuters Norberto Parra, quien esperaba su turno para despedir al ídolo.

El histriónico y polémico jugador había alcanzado fama global tras el genial campeonato que jugó en México 1986, donde llevó a Argentina a su segundo título mundial con algunos de los goles más recordados de la historia de la Copa del Mundo.

“Diego” o “Pelusa”, como se lo conocía, tuvo una prolongada carrera que incluyó su paso por Argentinos Juniors, Boca Juniors, Barcelona de España y Napoli de Italia, entre otros clubes.


Además de la gloria deportiva, su vida estuvo marcada por excesos como su adicción a la cocaína y al alcohol, que afectaron tempranamente su salud.

Su familia original también estalló en medio de una vida turbulenta: el ídolo se vio obligado a reconocer como sus hijos a niños de distintos países tras sus aventuras amorosas.

El ícono arrastraba diversos problemas de salud por sus abusos y semanas atrás se le había practicado una cirugía craneal. En más de una oportunidad en las últimas décadas debió ser internado de urgencia para salvar su vida.

Aunque se prevé que se lo entierre en Bella Vista, un periodista argentino amigo de Maradona dijo que el astro habría dejado una nota por escrito con el pedido de ser embalsamado para “permanecer en la gente y que su cuerpo se siga viendo”, a semejanza de los otros dos grandes íconos del país, Juan Perón y su esposa Evita.

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