Ideas para financiar el periodismo de interés público

El periodismo de interés público es diferente a otros contenidos noticiosos. Las audiencias no lo leen por preferencia personal, sino porque necesitan mantenerse informadas sobre las instituciones que los rodean, explicó
Adam Newby, director de la plataforma independiente de noticias NewsNow, en un reciente evento online.

Investigar organizaciones públicas o privadas toma meses e incluso años y su producción es costosa. Esto significa que el periodismo de interés público no se puede financiar solo a través de la publicidad, que a menudo es la principal fuente de ingresos para las publicaciones más pequeñas y locales. Aunque la pandemia ha empeorado la situación, el dinero publicitario se ha ido agotando durante años y gran parte ha terminado en las compañías tecnológicas.

Si las redes sociales pudieran distribuir noticias de interés público, quizás la financiación no sería un problema. Pero las plataformas funcionan de una manera fundamentalmente opuesta: su objetivo es captar la atención de los usuarios y producir una gran cantidad de contenido barato para mantener a la gente dentro de las redes. Y el último informe sobre los gastos de tu municipio no es precisamente una lectura cautivadora.

Pero aquí está el problema: la gente rara vez busca de forma proactiva noticias de interés público. Más bien, se topan con ellas mientras leen otros contenidos y no tienen idea de cuánto tiempo y recursos se dedican a producirlas, observó Jonathan Heawood, director ejecutivo de la Public Interest News Foundation.

La falta de alfabetización mediática no ayuda. Un nuevo estudio del Pew Research Center encontró que cuatro de cada 10 estadounidenses no estaban seguros de si Facebook, Apple News y Google News hacían sus propias coberturas periodísticas. Si combinamos eso con la desconfianza actual hacia los principales medios de comunicación y la falta de voluntad para pagar por el periodismo, tenemos un problema de sostenibilidad.

La mala noticia es que no existe una fórmula mágica. La buena noticia es que existen varias formas inexploradas de financiar el periodismo de interés público, y una combinación de diferentes soluciones puede ser la respuesta.

Filantropía

El Reino Unido no tiene un sistema establecido que permita a las redacciones recibir donaciones filantrópicas a pesar de tener un próspero sector benéfico.

La Oficina de Periodismo de Investigación (TBIJ, por su sigla en inglés) decidió desafiar ese status quo y estableció un fideicomiso, que es distinto de la propia Oficina. Aunque este modelo ayuda a financiar algunas partes de su trabajo, no ofrece a TBIJ todos los beneficios de la financiación caritativa, como la desgravación fiscal o el acceso a subvenciones.

"La ley no necesita cambiar, solo tenemos que abrirnos a ella", explicó Rachel Oldroyd, editora gerente y directora ejecutiva de TBIJ, quien ayudó con éxito a construir confianza después de que la solicitud fuera rechazada dos veces.
Ingreso de los lectores

Los ingresos de la audiencia también son parte de la solución. Hay muchas herramientas en el mercado, incluidos micropagos, suscripciones, membresías o donaciones al estilo Guardian. La desventaja es que varias son demasiado complicadas.

"Las suscripciones deben ser más simples", dice Newby, y lo mismo ocurre con las donaciones. Idealmente, debería haber una plataforma única de inicio de sesión que podría llevar dinero a diferentes publicaciones para ahorrar a los usuarios el dolor de cabeza de tener diferentes cuentas inconexas y la necesidad de vigilar cada una de ellas individualmente.

Financiación pública

Cualquiera que sea la fuente de ingresos que elija una publicación, esta siempre influirá en las decisiones editoriales. Esa es quizás la parte más complicada para las publicaciones que investigan a las instituciones públicas mientras dependen de su dinero para sobrevivir.

El informe Cairncross sobre un futuro sostenible del periodismo propuso la creación de un organismo similar al Arts Council de Reino Unido, que fue rechazado por el gobierno. Uno de los argumentos en contra de tal organismo fue que los legisladores no querían estar eligiendo "ganadores" entre las publicaciones que recibirían financiación pública.

Incluso si el gobierno no quiere apoyar directamente al sector de las noticias, puede hacer más legislando sobre temas relacionados con la competencia desleal entre medios y plataformas tecnológicas, así como entre medios grandes y pequeños que operan en los mismos mercados, dijo Heawood.

Las autoridades también podrían invertir en publicaciones para ayudarlas en la transición a lo digital, lo que sería un impulso decisivo para el sector sin ser financiación directa, continuó. Finalmente, el gobierno debe hacer más para monitorear los desiertos de noticias en el país e incentivar la creación de medios locales e hiperlocales donde más se necesitan.

El papel del estado es ayudar a arreglar el mercado en el que operamos, agregó Matt Rogerson, director de políticas públicas del Guardian Media Group. Por ejemplo, podría regular la gran parte de los ingresos por suscripción que los agregadores de noticias obtienen actualmente a pesar de que el costo de procesamiento de las suscripciones a las noticias es marginal.

También existe la idea de un esquema de créditos fiscales actualmente en prueba en Francia. El gobierno ofrece hasta EUR50 de reducción de impuestos a los hogares que se suscriben a un periódico o revista de actualidad por primera vez, en un esfuerzo por aumentar los ingresos de los medios por parte de los lectores, pero sin gastar directamente dinero público.
Regulación

Se mire por donde se mire, el problema del modelo de ingresos sostenibles para las noticias de interés público no se puede resolver sin regular las plataformas sociales.

Las redes sociales no tienen ningún incentivo para promover el periodismo de alta calidad ya que su modelo de negocio se basa en la atención del usuario. Aunque a menudo argumentan que son simplemente plataformas y, por lo tanto, no son responsables del contenido generado por el usuario, toman decisiones editoriales a través de algoritmos que mejoran o degradan cierta información.

"Las plataformas son reguladores más que publicaciones porque pueden suprimir noticias de interés público y promover información falsa", dijo Heawood.

Oldroyd estuvo de acuerdo y agregó que las redes sociales pueden causar un gran daño al periodismo en línea porque hacen que sea difícil distinguir los hechos de las mentiras. Lo que es peor, nadie sabe realmente cuál es el problema porque el algoritmo cambia a menudo y cada vez que creemos que lo entendemos, vuelve a cambiar.

"La regulación y la transparencia son la respuesta", concluyó.

Fuente: Red Internacional de Periodistas
ijnet.org

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