Incursión de la Mujer en las Fuerzas Armadas.

La mujer ha participado en los diversos ámbitos de la sociedad para su crecimiento, sin embargo, en el ámbito militar para lograr su incursión y posicionamiento han tenido que librar grandes obstáculos debido a la falsa creencia de debilidad en razón de su sexo.

Por: Adamilca Rodriguez Martinez

El día 8 de marzo de cada año se celebra el día internacional de la mujer, fecha significativa que permite exhibir los avances y conquistas logradas, pero que también permite visualizar el camino por recorrer para alcanzar una integración social, igualdad y equidad de género equilibrada y sostenible. Las mujeres a través de la historia han jugado papeles fundamentales, no solamente en la estabilidad de sus hogares, crianza y educación de los hijos. Han sido equilibrio social, promotora y defensora de los derechos humanos, contribuido a la paz, economía, educación, seguridad y desarrollo de los pueblos.

Con ésta reseña, se pretende hacer un breve recorrido histórico, que permita una mirada holística de los principales desafíos y retos enfrentados en la inclusión de la mujer en las Fuerzas Armadas (FFAA) de los diferentes países del mundo así como los logros obtenidos.

Como es sabido, la mujer ha participado en los diversos ámbitos de la sociedad para su crecimiento, sin embargo, en el ámbito militar para lograr su incursión y posicionamiento han tenido que librar grandes obstáculos debido a la falsa creencia de debilidad en razón de su sexo, sin tomar en cuenta su potencial intelectual y físico. El proceso de integración de la mujer a las FFAA en los diferentes países del mundo no aparece registrado con una fecha exacta. Es un fenómeno que hasta cierto punto es reciente, sobre todo en países latinoamericanos, básicamente por los procesos de feminización, democratización, inclusión y modernización de las fuerzas militares entre los años 70 y 80. Un proceso para las mujeres que no ha sido fácil, por ser desigual y complejo. Su incorporación puede variar dependiendo de las características de cada país, así como de la globalización e internacionalización de las misiones.

En las fuerzas militares hasta fechas recientes, por razones discriminatorias, o machistas, el trabajo y papel de la mujer estaba ligado a labores sanitarias (medicina, enfermería), cocina y limpieza, marcando el punto de partida y su entrada a las mismas, sin que fuera necesaria la instrucción militar. Es a partir de la Primera y Segunda Guerra Mundial, que la mujer inicia a ocupar funciones y a realizar tareas distintas a las antes señaladas (puestos de gestión, administración, transporte y ocasionalmente casos de combate y apoyo al combate sin ser involucradas directamente). Esto deja de manifiesto que en épocas de guerra el ingreso de la mujer a las fuerzas militares aumenta.

A nivel internacional desde la Organización de las Naciones Unidas (ONU), se han producido en las últimas décadas, resoluciones y acuerdos internacionales tendentes a promover políticas de género y participación de la mujer a lo interno de las FFAA. Dentro de estos se pueden mencionar la Resolución 1325 del Consejo de Seguridad del año 2000, misma que aumenta la representación de las mujeres en los niveles de toma de decisiones, en la gestión de conflictos y procesos de paz internacionales. Con dicha resolución y dada su naturaleza, marca un parteaguas sumamente significativo, ya que con ello, se demuestra un antes y un después en el futuro de la mujer castrense.

Con el tiempo, surgieron diversas resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, que complementaron y consolidaron la presencia femenina especialmente en misiones de paz, el cese de la violencia sexual en proceso de conflicto y posconflicto armados, nombramiento de representantes especiales de la ONU para abogar por el fin de la violencia sexual en conflictos armados y referentes a asignación de recursos y realización de informes, entre las que se encuentran: la 1820 (2008), 1888 (2009), 1889 (2009).

Otro acontecimiento importante que permitió la visualización y consolidación de las mujeres en las FFAA, fue que, en algunos países del Continente Americano, las mujeres llegaron a ocupar posiciones de mando. Dentro de algunos ejemplos están: que llegaron a presidir los ministerios de defensas de sus países, tales como: María Lucía Ramírez de Rincón en Colombia (2002-2003), Michelle Bachelet en Chile (2002-2004), quien a su vez, ocupó la presidencia de su país años más tarde y Vivianne Blanlot (2006-2007), Azucena Berrutti en Uruguay (2005-2008), Nilda Garré en Argentina (2005-2010), Guadalupe Larriva en Colombia (2007), en Ecuador Lorena Escudero Durán (2007) y María Fernanda Espinosa (2012-2014), Martha Ruiz Sevilla en Nicaragua (desde 2014) y la almirante Carmen Teresa Meléndez en Venezuela (2013-2014).

Si bien es cierto que en la mayoría de los casos las mujeres mencionadas no pertenecían a las filas castrenses, esto dio un repunte a su inclusión y permitió que fueran visualizadas e incluidas dentro de la formación táctica. En un informe emitido en el año 2016 por la Red de Seguridad y Defensa de América Latina (RESDAL) los países con mayor por ciento de mujeres en sus filas militares son: República Dominicana (22,1%), Venezuela (21%), Uruguay (18,92%) y Argentina (17,17%). En este mismo estudio se reveló que los que tienen por ciento más bajo son: Bolivia (1,94%) y Brasil con apenas un 5%. Esto indica que menos de un 20 % de los miembros de las FFAA en América Latina son mujeres. En relación a los países que conforman la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), la mujer en las FFAA, representa apenas un 11%.

Han sido muchos los desafíos y retos enfrentados. Esta integración ha sido un proceso lento y responde a factores como el político, laboral, sociocultural y militar. Según un estudio realizado por el Instituto de Estudios Estratégicos Norteamericanos y el Ministerio de Defensa Británico en el año 2013, solo 14 países permiten a las mujeres ir a combate, siendo estos: Alemania, Canadá, Suecia, Polonia, Rumanía, Nueva Zelanda, Israel, España, Finlandia, Dinamarca, Corea del Sur, Australia y no hace mucho tiempo Estados Unidos, permitiendo acceso sin distinción de genero a todos los puestos tácticos, de logística y administrativo.

La inclusión de la mujer en las FFAA, implica un cambio de paradigma y de políticas a lo interno de las fuerzas militares, así como de adecuación en sus infraestructuras.

Se hace necesario seguir rompiendo con el estereotipo del sexo débil misoginia y discriminación. Hay estudios realizados y la realidad de las experiencias vividas a las fechas, que comprueban que la mujer al igual que los hombres es buena en combate y está capacitada para diferentes misiones, que su contextura fisiológica, antropológica y psicológica no son determinante a la hora de entrar en acción, sobre todo que la inteligencia de la mujer puede ser igual o mayor que la de los varones, demostrando en todo momento que es eficaz y eficiente en sus labores, sin justificar su genero en momento alguno.

Siguen siendo desafíos a enfrentar los problemas de disciplinas que se generan debido al abuso de autoridad, castigos o supuesto respeto al don de mando, provocados por el acoso sexual, las violaciones, el abuso, discriminación y las relaciones sexuales entre los miembros de ambos sexos, sumado a los embarazos no deseados.

Este trayecto aunque corto ha sido significativo y ha tenido sus conquistas. La presencia femenina ha permitido que las instituciones militares aumenten su potencial humano, en ese mismo sentido ha permitido la exhibición de mayores competencias con la preocupación en ambos sexo de formarse y capacitarse en el ámbito militar y civil. La participación de la mujer ha sido determinante en los procesos de paz y reconstrucción postguerra. La conquista más importante lo constituye la democratización de las FFAA, al igual que la ruptura de su aislamiento, permitiendo sean más internacionalizadas.

Hoy en día ciertas áreas en el combate siguen reservadas a los hombres, sin embargo aunque en poco número, la mujer ha podido incursionar en las academias militares, ser formadas en áreas como la infantería, el pilotaje de combate y en las divisiones de submarinos. Países como España cuenta con un Observatorio Militar para la Igualdad entre Mujeres y Hombres en las Fuerzas Armadas y República Dominicana cuentan dentro de las FFAA con una Dirección de Equidad de Género y Desarrollo, cuyas funciones van desde diseñar propuestas de políticas y estrategias que promuevan la inclusión, la igualdad, equidad de la mujer en las filas militares.

Para finalizar, la inclusión femenina en las fuerzas militares constituye uno de los avances más importantes y significativos tanto para el feminismo como para las instituciones militares. Sin embargo pese a los logros obtenidos y las presiones en pro de elevar la equidad, queda camino por recorrer para que se materialice esta conquista. El día que en que lleguemos a la designación de mujeres en posiciones de mando, sean incluidas en áreas y funciones afines al combate en igualdad de condiciones con el hombre y esto no genere noticias y publicaciones de impacto, ese día, al que se aspira, estaremos hablando de igualdad y equidad de género.

El camino ha sido largo, sin embargo, estamos ante una diversificacion de género, la realidad hoy en dia, requeire la presencia de la mujer en cualquier actividad de un país, siempre y cuando se respete su dignidad humano, consideramos que el tiempo favorecerá la lucha por su integración. La institucionalización, internacionalización, progresividad y democratización de las FFAA es un camino sin reversa, necesariamente obliga a una apertura más amplia a la inclusión de la mujer en sus filas. Las mujeres han demostrado capacidad sobrada, eficacia, eficiencia en el cumplimiento de sus deberes. Se aspira a un mundo en igualdad de condiciones, no abuso, ni discriminación por sexo.





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